compás int •
compass int
34
·amura·
Luck was with us that day and we elegantly sailed
past Cabo de San Adrián and discovered a beautiful
scene of steep hills and passed Punta Roncado, the
extreme east coast of the Costa da Morte, which pro-
tects the entrance of the Corme Estuary and Laxe. Its
rocks, savagely beaten by the sea, are the breeding
ground of the best percebes (barnacles) and the white
crosses on the rocks are a memorial to the brave fisher-
men who have died in such a risky business. In this
estuary, Corme, with its secluded, steep streets, is
located at the foot of the hill; the sand dunes of the A
Insua inlet cover the foot of Monte Branco, creating a
natural space of great ecological worth; and Laxe, an
important fishing village, offers an excellent place to
moor and set out to explore its typical streets, beautiful
beaches, the Santa Rosa de Lima hermitage, Borneiro,
the fortified town of A Cibdá and the Dombate dolmen.
Passing the Cabo da Insua do Laxe we followed the
Traba beach until we reached the little Trece beach, sur-
rounded by small cliffs and renowned for its British
Cemetery, where those on
The Serpent,
which went
down in these waters in 1890, were buried. Going
around Cabo Vilán we entered the Camariñas Estuary,
famed for its fishing as well as for the work done by the
palilleras
, women who make fine lace while sitting in
the doorways of their homes on sunny days.
We docked in the small port of Muxia and visited
the Nosa Señora da Barca Sanctuary, located in a rocky
outcrop near the Punta da Barca lighthouse. We discov-
ered the Pedra de Abalar, a huge slab of granite that,
when rocked, produces a muted groan when, every sec-
ond Sunday of September, pilgrims try, during a period
of four days, to move it. It is believed that going under-
ligera brisa para enfrentar la famosa Costa da
Morte. Los naufragios y galernas de su encrespado
litoral describen las asperezas de esa costa que
esconde hermosas rías y playas, en la que el
Atlántico inventa vientos dignos de las más temi-
bles tempestades.
Ese día la suerte nos acompañaba y pasamos el
cabo de San Adrián con elegancia, para descubrir un
hermoso paisaje de lomas empinadas y pasar la
Punta Roncado, extremo oriental de la Costa da
Morte que protege la entrada de la ría de Corme y
Laxe. Sus rocas batidas bravamente por el mar crían
los mejores percebes y las cruces blancas sobre las
piedras recuerdan a los mariscadores o percebeiros
muertos en tan arriesgada faena. Dentro de esa ría,
Corme se aloja en la falda del monte, con recoletas y
empinadas calles, las dunas de arena de la ensenada
de A Insua tapizan el pie del monte Branco, creando
un espacio natural de gran valor ecológico, y Laxe,
importante puerto pesquero, ofrece excelente atra-
que para visitar sus calles típicas, sus bellas playas,
la ermita de Santa Rosa de Lima, Borneiro, el Castro
de A Cibdá o el dolmen de Dombate.
Pasando el cabo da Insua do Laxe seguimos la
playa de Traba hasta alcanzar la pequeña playa de
Trece, rodeada por pequeños acantilados, famosa por
su “Cementerio de los ingleses”, donde se sepultaron
los náufragos del barco inglés
The Serpent
, en 1890.
Al doblar por el cabo Vilán entramos en la ría de
Camariñas, famosa por su pesca pero también por el
delicado trabajo de las
palilleiras
, mujeres que reali-
zan encajes de bolillos sentadas en la puerta de sus
casas los días soleados.
Ría de Cedeira, una de las
más bellas con su laguna,
autentico refugio para los
pájaros.
Cedeira Reach, one of
the most beautiful with
its lagoon, a true bird
sanctuary.
Pág. 36
Nosa Señora da Barca, en
Muxia, uno de los lugares
más venerados de la
Costa Da Morte.
Nosa Señora da Barca, in
Muxia, one of the most
worshipped places on
the Costa Da Morte.