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gourmet •
gourmet
A
dos pasos del convento e iglesia de Santo Do-
mingo, Casa Oaxaca invita a gozar del centro de
la ciudad colonial de calles adornadas, casas co-
loridas y ventanales de largos barrotes. En la calle García
Vigil que baja hacia la catedral, surge esa larga casa azul
con sus altas lumbreras y, abriendo la puerta de made-
ra, nos recibe un espacio blanco adornado demadera, de
estilo minimalista, nos acoge su maravillosa gente que
nos abre los sentidos que vibran entre esos muros.
En Casa Oaxaca, uno de sus lujos es la cocina dise-
ñada por el fabuloso chef Alejando Ruíz, cuyos platillos
combinan la cocina tradicional con la moderna, donde
el mole negro se viste de gala, la Jamaica acompaña
salsas con chile guajillo, el mango y la hierba santa
se mezclan para acompañar los pescados finos. Es un
verdadero festín para el paladar mientras se disfruta
de un soberbio entorno.
Desayunar en el patio es el primer placer del día, los
huevos rancheros toman otro sabor y decorado, los chi-
laquiles saben a gloria, las campanas de la iglesia retum-
ban en el aire que desciende sobre la frescura del patio
sombreado. En invierno la chimenea nos acoge para in-
ventar veladas agradables. Los placeres son únicos du-
rante las diferentes horas del día mientras se disfruta
del descanso: regresando del mercado o de los museos.
Y el último placer es cuando las velas que alumbran el
patio se apagan después de la cena exquisita.
Casa Oaxaca es un paraíso dentro del tumulto de
la ciudad, una joya histórica entre la belleza del centro,
un hogar lleno de cariño y buen gusto, un refrescante
oasis al lado de las iglesias y casas de gran interés. Es
un auténtico must mientras se visita Oaxaca y el res-
taurante Casa Oaxaca es su acompañante.
C
lose to the convent and church of Santo Do-
mingo, Casa Oaxaca invites to enjoy the colo-
nial city downtown full of decorated streets,
colorful houses and windows of long bars. In the
Calle Garcia Vigil down to the cathedral, there is this
long blue housewith its high lights and through the
open wooden door, we get to a white space decorat-
ed with wood, minimalist style, and the wonderful
people that opens the senses that vibrate between
these walls welcome us.
At Casa Oaxaca, one of its luxuries is the kitchen
designed by fabulous chef Alejandro Ruiz, whose
dishes combine traditional with modern cuisine,
where the blackmole dresses, the /Jamaica/ (hibiscus)
accompanies guajillo chilli sauces, mango and /the/
holy herb mix to accompany fine fish. It’s a real feast
for the palate surrounded by a superb environment.
Breakfast on the patio is the first pleasure of the
day, the huevos rancheros take another flavor and
ornament, the chilaquiles have a blissful taste, the
church bells echo in the air that descends on the
cool shaded patio. In winter the fireplace welcomes
us to create pleasant evenings. The enjoyment is
different through the day while rest in enjoyed, ei-
ther returning fromthemarket ormuseum. And the
ultimate delight is when the candles light up the
yard after an exquisite dinner.
Casa Oaxaca is a paradise in the tumult of the city,
an historic jewel among the beautiful historic down-
town, a loving home full of good taste, a refreshing
oasis next to the very interesting churches andhous-
es. It is a real must-visit while you are at Oaxaca, and
the restaurant Casa Oaxaca is your companion.
Info
Casa Oaxaca
García Vigil 407, Oaxaca,
T: (951) 514 4173, 516 9923,
F: (951) 4412,
Casa Oaxaca el restaurante
Constitución 104-A, Oaxaca,
T: (951) 516 8889