En los últimos años, el Caribe mexicano ha comenzado a mostrar claros signos de recuperación ecológica. Uno de los indicadores más alentadores es el aumento en los avistamientos de tiburones, señal directa de ecosistemas marinos saludables. Este logro no es casual, sino el resultado de esfuerzos coordinados entre las comunidades locales, las organizaciones de la sociedad civil y las autoridades gubernamentales.

La palabra «narval» resuena como un eco del hielo. Para Nicolas Dubreuil, es el sonido mismo de la aventura, una invitación a perseguir un espectro, una aparición fugaz en los confines del mundo.

En un momento en que la conversación ambiental global suele concentrarse en los grandes pulmones terrestres, poco se habla de los bosques marinos ocultos.

En los últimos años, el Caribe Mexicano ha comenzado a mostrar señales claras de recuperación ecológica.

Para celebrar los 50 años de su programa de reconocimientos, Rolex presentó un renovado programa de premios con un mayor enfoque en el impacto y el logro. Los cambios vienen acompañados de un nuevo nombre: Rolex Awards.

La conservación de tiburones en el Caribe Mexicano no surgió de un solo proyecto, sino de un proceso colectivo que ha evolucionado durante tres décadas.

Como parte de su programa de sostenibilidad a nivel mundial de la cadena Anantara, el Anantara Ubud Bali Resort presentó Where Harmony Takes Flight (Donde la armonía toma vuelo), una origina iniciativa de conservación que apoya la liberación del estornino de Bali.

La Superyacht Eco Association (SEA Index) anunció el lanzamiento de su nueva Certificación de Calidad del Aire, una importante ampliación de su marco de evaluación ambiental para superyates.

Pingüinos, ballenas, focas, una gigantesca plataforma de hielo, témpanos a la deriva… eso y más es una exploración polar por el Continente Blanco.

Los arrecifes coral son el ecosistema más biodiverso de todo nuestro planeta azul. Son el hogar más de una cuarta parte de toda la vida marina.