Croacia - page 60

·amura·
58
compás int • int compass
27. Costa Dalmacia
/
Dalmatian coast
27
exhaustedwhite stone fromthe Vrnik quarry, similar
stonewas imported fromthe islandof Bra
č
. As a result
of a painstaking work, Dubrovnik shows its original
splendor: the wall appears intact, the pavements are
as before, palaces, churches and fountains sparkle
just the same after the careful restoration.
Mountains and fields
My return trip takes me through amazing land-
scapes. This is the southern Dalmatian coast, with
its high mountains thrown into the Adriatic Sea
filled with islands. The ports adorn the rocky coast
and the fortified town of Ston which monitors its
oyster beds. The road climbs into the mountains
to discover some hidden valleys with villages im-
mersed in the cold autumn. I discover the Krk Na-
tional Park and its cannon, its Visovac Samostan
monastery (XIV century) which is reflected on the
surface of the lake at the foot of the cliff, and the
forgotten town of
Š
ibenik. I reached the beautiful
plains where snow has already covered the plains
and the mountains; Next, I arrive at the Paklenica
National Park with its snowy woods and lakes of
crystal clear turquoise waters. I feel like Dr. Zhivago
or Boris Pasternak and I invent a sled to walk inside
the wonderful forest that comes with stories, elves,
and waterfalls in my imagination of a Slavic tale.
Back in Zagreb, at the warm hotel Regent Es-
planade I feel welcomed as part of the family. My
plane takes off and leaves Croatia back, but it has
conquer me with ardor. Croatia is enchantingly
natural. I got carried away by the charm of its peo-
ple and the majesty of its landscapes, the warmth
of the Croatians and their cozy cafes, the beauty of
its shores and islands. This exceptional little coun-
try impressed me with greatness. It is a well-kept
secret in the heart of Europe.
O
blanca de la agotada cantera de Vrnik, se importó pie-
dra similar de la isla de Bra
č
. Como resultado de una
labor esmerada, Dubrovnik luce su esplendor original:
la muralla parece intacta, los pavimentos son como
antes, los palacios, iglesias y fuentes relumbran igual
después de las cuidadosas restauraciones.
Montañas y campos
El camino de regreso me lleva por sorprendentes
paisajes: la costa de Dalmacia meridional, con sus
altas montañas que se arrojan al Mar Adriático sem-
brado de islas. Los puertos adornan la costa rocallosa
y el pueblo fortificado de Ston vigila sus criaderos de
ostras. La carretera sube montañas para descubrir
unos valles escondidos con pueblos inmersos en
el frío otoño. Descubro el Parque nacional de la Krk
con su cañón, su monasterio de Samostan Visovac
(siglo XIV) que se refleja en la superficie del lago al
pie del acantilado, y el pueblo olvidado de
Š
ibenik.
Alcanzo las hermosas planicies donde la nieve ha cu-
bierto ya los llanos y montes, llego al Parque Nacio-
nal de Paklenica, con su bosque nevado y sus lagos
de aguas cristalinas de color turquesa. Me siento Dr.
Zhivago y Boris Pasternak me inventa un trineo para
pasear dentro de ese maravilloso bosque que brota
con cuentos, duendes, cascadas en mi imaginación
de cuento eslavo.
De regreso a Zagreb, en el cálido hogar del Regent
Esplanade me siento acogido como parte de la familia.
Mi avión despega y Croacia se queda, pero me ha con-
quistado con ardor. Croacia es un fascinador natural.
Me he dejado llevar por el hechizo de sus pueblos y
la majestuosidad de sus paisajes, por el encanto de
su gente y lo acogedor de sus cafés, la belleza de sus
costas e islas. Este pequeño pero excepcional país me
ha impresionado por su grandeza. Es un secreto bien
guardado en el corazón de Europa.
O
1...,50,51,52,53,54,55,56,57,58,59 61,62,63,64,65,66,67,68,69,70,...148
Powered by FlippingBook