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¡Masarap!
Manila y toda Filipinas harán algo más que sor-
prender con su gastronomía. De hecho, la filipina
Margarita Forés ha sido reconocida como la me-
jor chef de Asia, mientras que excelentes restau-
rantes de especialidades españolas y del mundo,
son abundantes y de gran calidad en la ciudad. Los
sabores más locales fusionan lo mejor de la cultura orien-
tal y occidental; es clara la influencia española, así como
asiática. Por cierto, las prendas para cocinar de los chefs,
denominadas “filipinas”, obtuvieron su nombre gracias a
cocinerosfilipinosqueusabanel
borangtagalog
, unapren-
da típica del archipiélago.
Algunos platillos no sólo son impactantes y cu-
riosos, sino que son todo un reto que únicamente
algunos se atreven a experimentar. Desde peque-
ños y exóticos bocadillos, hasta elaborados festi-
nes que se comen con las manos, Manila desafía
a quien ha viajado a través de una cocina que no
busca ser condescendiente con la mayoría de los
gustos, sino que exalta su identidad y personali-
dad propia. El arroz es básico, así como la carne,
donde las verduras son un elemento algo escaso
en la cotidianidad. A los mexicanos sorprende en-
contrar afinidades elementales de su cultura como
el chicharrón, el agua de horchata y la longaniza
(o como lo escriben aquí:
longanissa
), todos ellos
con un sabor diferente al que proporciona el país
de América o la misma España.
37.ChefMargarita
Forés . /
Margarita
Forés,cheftopof
Philippines.
38.AndrewL.Tan,
dueñodelamarca
Emperador./
Andrew
L.Tan,ownerofthe
Emperorbrand.
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Masarap!
Manila and the whole of the Philippines will do more
than just surprise your palate. The Philippines is home
to chef Margarita Fores, who has been recognized as
Asia’s top chef. She and other extremely talented cooks
work in top of the line restaurants that focus of Span-
ishandinternationalcuisine.Mostoftheserestaurants
canbe found inManila.The local flavors fuse the best
of the eastern andwestern cultures. The Spanish in-
fluences is marked, yet so is its Asian counterpart.
Chefs wear garments called “Filipina”, which got its
name fromthe Flipino cookswho used towear a “bo-
rang tagalog”; a typical garment for the archipelago.
Some local dishes are more than just strik-
ing and, perhaps, a little odd, but bona fide chal-
lenges that only few dare to try. From small and
exotic hors d’ oeuvres, to elaborate feasts that
are eaten with ones hands, Manila dares travel-
ers to experiment with a cuisine that possesses a
unique personality of its own. Rice is a staple of
most dishes, as is meat of all kinds. Vegetables
are reserved for garnish and decorations, as they
do not abound in the islands. Mexicans might be
surprised delicacies from their country, such as
c
hicharrón
,
horchata
water, and
longaniza
(a type
of Spanish sausage that spelled “longanissa” in
the islands) to be part of the Filipino diet. A word
of advice: they might taste a little different than
they do in America, or even in Spain.
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