Guatemala - page 51

·amura·
49
compás int • int compass
1. Atardecer Tikal.
1
to their lamentations or grateful thoughts, the
women wearing the traditional white, boarded
huipiles which falls over their short blue skirts.
They carried their colourful mantle, and dis-
played their braided hair interlaced with strips
of red cloth which would be then tied up at the
end. We then made our way through the ridges
of the mountains, driving down a dirt road inside
a spectacular narrow valley peppered with trees,
where the depth of the pools astounds one with
a symphony of colors, sounds and the penetrat-
ing odours of the jungle. This led us to Lanquín,
a caprice of nature where crystalline, emerald-
colored waters spring from the mountain, a fairy
tale refuge in the midst of dense vegetation ac-
companied by whispers created by the movement
of the water. Inside this rock we discovered the
magnificence of the ridges heavily damaged by
erosion. A somewhat slippery path led us unto
monumental open spaces, accompanied by our
q’echí guide who knew every single detail of this
cathedral made of rock. At six in the afternoon,
thousands of bats fly out of their crevices and do
not return until five-thirty in the morning, and
not before enjoying a feast of agapes.
The river runs through a deep canyon and we fol-
lowed it until we reached the rustic El Recreo hotel, in
tos, las mujeres llevaban sus tradicionales huipiles
blancos con filigrana de bordados que cae sobre sus
faldas cortas en azul. Cargaban su manto colorido y
lucían sus trenzas con lienzos de color rojo en general
con borlas al final. Seguimos nuestro camino por las
laderas de las montañas, bajando por una carretera de
terracería en un hermoso valle angosto cubierto de
bosque, donde la profundidad de los siguanes asom-
bra en una sinfonía de colores, sonidos y olores pene-
trantes de la selva. Llegamos a las grutas de Lanquín,
un soberbio capricho de la naturaleza donde las aguas
cristalinas de color esmeralda surgen de la montaña
creando un paisaje encantado, mágico, un refugio de
un cuento de hadas en medio de una espesa vegeta-
ción acompañado por el murmullo del agua. En las en-
trañas de la roca descubrimos la magnificencia de los
peñascos carcomidos por la fuerza erosiva. Un camino
a veces resbaloso nos llevó por las extravagantes for-
mas de las estalactitas y estalagmitas, pasando por
salas monumentales, acompañado por nuestro guía
q’echí que conocía cada detalle de esa catedral de ro-
cas. A las 6 de la tarde en punto salen todos juntos los
miles de murciélagos que habitan la gruta y regresan a
las 5.30 de la madrugada después de haber disfrutado
de una noche de ágapes.
El río corre en el profundo cañón y lo seguimos
hasta alcanzar el rústico hotel El Recreo hundido en
1...,41,42,43,44,45,46,47,48,49,50 52,53,54,55,56,57,58,59,60,61,...132
Powered by FlippingBook