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compás int • int compass
1. Menaggio.
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construido en el siglo XII por un comerciante local
para cumplir una promesa que hizo al salvarse de una
tormenta. Seguimos la ribera, observando las casas
que la adornan y alcanzamos Laveno, un encantador
pueblo con su puerto, el único puerto natural del Lago
Maggiore donde nos dejó la lancha. Puerto importante
donde los austríacos amarraban sus cañoneros para
controlar el lago; es un pueblo fascinante por su am-
biente comercial, con sus callejones y los jardines de
la Villa Frua.
Seguimos por carretera para alcanzar Luino que se
aloja en una cala desde los tiempos de los romanos,
ocupado por los austríacos, conquistado por Garibaldi
en 1848. Conserva su mercado y unas encantadoras
iglesias como San Pietro in Campagna con sus frescos
y su campanario románico, el oratorio de la Chiesa del
Carmine que data de 1477 y el famoso oratorio de San
Giuseppe del siglo XVII.
En Maccagno tomamos el ferry para descubrir
Cannobio en la otra orilla del lago. Conserva un am-
biente antiguo gracias a su Palazzo Della Ragione con
su torre del siglo XII. En el cercano Val Cannobina nos
fascinó el Orido di Sant’Anna, una pequeña iglesia que
reina dentro de una garganta profunda. Visitamos
también los dos castillos de Malpaga que datan del
siglo XIII y XIV, en los islotes al pie del monte Carza, y
que pertenecían a los piratas que saqueaban el lago.
Regresando a Maccagno, seguimos nuestro camino
hacia el norte hasta alcanzar Sant’Abbondio, con sus
casas neoclásicas. En el lago se llevaba a cabo una
gran regata que pintaba el agua con los colores vivos
de las velas. Pasamos la frontera para entrar a Sui-
za, en la orilla opuesta se podía ver la gran ciudad de
del Sasso Ballaro nested on a rocky ledge, built in
the twelfth century by a local merchant to fulfill a
promise he made to escape a storm. We follow the
shore, watching the houses that adorn it, and reach
Laveno, a charming village with its harbor, the only
natural harbor on Lago Maggiore where we left the
boat. Major port where the Austrians moored their
gunboats to monitor the lake is a fascinating town
by its business environment, with its alleys and
gardens of the Villa Frua.
We continue by road to reach Luino, which is
housed in a cove from the time of the Romans, oc-
cupied by the Austrians conquered by Garibaldi in
1848. It retains itsmarket and some lovely churches
as San Pietro in Campagna with its frescoes and Ro-
manesque bell tower, the oratory of the Chiesa del
Carmine which dates from 1477 and the famous
chapel of St. Joseph of the seventeenth century.
In Maccagno we took the ferry to discover Can-
nobio on the other side of the lake. It preserves an
ancient atmosphere thanks to its Palazzo della Ra-
gione with its tower of the twelfth century. In the
nearby Val Cannobina fascinated us the Orido di
Sant’Anna, a small church that prevails in a deep
gorge. We also visited two castles at Malpara, dat-
ing from the thirteenth and fourteenth centu-
ries, in the islets at the foot of Mount Carza, and
belonged to the pirates who plundered the lake.
Returning to Maccagno, on our way north to reach
Sant’Abbondio, with its neoclassical houses. The
lake was a great race out who painted with water
colors of the sails. We passed the border into Swit-
zerland, on the other side you could see the great