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compás int • int compass
el Monte do Gozo entre peregrinos que llegaban des-
pués de tantos días de andar. Recorrimos los callejo-
nes, observando cada iglesia, cada portada románica,
cada fachada gótica o barroca, recorriendo los arcos,
descubriendo los pintxos y los excelentes restauran-
tes de Santiago como el Broá, el Rúa do Vilar o el Casa
Ana. Llegamos a la Plaza del Obradoiro, la suntuosa
plaza coronada por la imponente catedral. Abrazamos
al Santo, tocamos el pilar que trae suerte y pasamos
por la Puerta Santa, abierta porque era el Xacobeo, el
Año Santo, haciendo todos los ritos que piden la tradi-
ción y la fe. Sentíamos en el corazón la pureza mítica
de un peregrino, con una necesidad de meditar sobre
la vida y sus valores.
Descubrimos el Colexio de San Xerome, el Hos-
tal de los Reyes Católicos, la Plaza de Platerías con
la Casa del Cabildo, la Plaza de la Azabachería con la
Capilla de la Corticela y el Monasterio de San Mar-
tín Pinario. Recorrimos las típicas ‘rúas’ que palpitan
con el corazón de Santiago Apóstol, contemplando la
Casa del Deán, el Colegio de Fonseca, la Plaza de la
Universidad con la Iglesia de la Compañía, el Merca-
do, la Iglesia y convento de San Agustín, la Plaza de
Cervantes, etc.
Habíamos recorrido más de 800 km, atravesando
regiones hermosas, diferentes épocas, visitando cate-
Mount do Gozo between pilgrims that arrived after
many, many days of walking. We strolled through al-
leyways,observedeverychurch,everyRomanicfaçade,
each and every gothic or baroque structure, travelling
bellow arches, discovering ‘pintxos’ and the excellent
restaurants such as the Broá, the Rúa do Vilar or the
Casa Ana. We arrived at the Obradoiro Plaza, the sump-
tuousplazacrownedbyan imposingcathedral.Weem-
braced the Saint, touched the pillar which brings good
luck and passed through the Holy Door, open since it
was Xacobeo, the Holy Year, undertaking al the rites
that tradition and faith call for one to do. We felt in our
hearts a mystical purity that only a pilgrim can feel,
with a necessity tomeditate about life and its values.
We discovered the School of Saint Jerome, the
Hostel for the Catholic Kings, the Plaza of Platerías
with the House of Cabildo, the Azabachería Plaza
with the Corticela Chapel and the San Martin Pinario
Monastery. We travelled through the typical ‘rúas’
that palpitate with the heart of the Apostle James,
contemplated the Deán House, the School of Fon-
seca, the University Plaza and the Company Church,
the market, and the church and convent of Saint Au-
gusts, the Cervantes Plaza, etc.
We had travelled over 800 km, crossing beau-
tiful regions, different epochs, visiting cathe-
1. Puente Zurriola
bidea.
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