·amura·
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Meet the music • Música
Poco después murió Hartman y sus amigos orga-
nizaron una exposición de sus acuarelas y dibujos para
honrar su memoria.
Naturalmente asistió Moussorgsky y decidió
darle vida musical a algunos de los cuadros.
Esto lo hizo en un desborde creativo logrando
una verdadera caracterización de los temas des-
critos. Moussorgsky violó todo convencionalismo.
Al “traspasar” el umbral de la belleza musical
desafió a sus contemporáneos con una muestra de
su descuido musical debido a la falta de educación
académica.
Es un hecho que piezas como El Gnomo, Samuel
Goldenberg y Schmuyle o hasta la Choza de Baba-
Yaga fueron consideradas como obras sin paralelo
y de una audacia imperdonable.
Guía Musical:
Promenade (Paseo): Una amplia melodía rusa des-
cribe al autor caminando en la exposición. Volverá
a aparecer conforme se vaya avanzando.
-El Gnomo: El cuadro de Hartman muestra un ena-
no caminando con dificultad. Hay algo siniestro en
esta criatura que se arrastra observándonos por el
rabillo de sus ojos.
-El Viejo Castillo: Un trovador canta frente a un
castillo. Es un canto largo, melancólico y pensativo.
-Tullerías: Un callejón en los jardines de las Tulle-
rías con niños y nodrizas por todos lados.
-Bydlo (la Carreta): Una primitiva carreta rusa tirada
por bueyes en donde el carretero entona una melodía fol-
clórica. Avanza la carreta, pasa frente a nosotros y sigue
su arduo camino.
A short time later Hartman died and his friends ar-
ranged an exhibit of his water colors and drawings to
honor hismemory. Moussorgsky, of course atended. He
feltkeenlythelossofhisfriend,anddecidedtocompose
amusical interpretationof someof thepictures. Thishe
did in a single great spirit of creative invention. How-
ever, since he strove to achieve true caracterizations of
Hartman’spicturesratherthanmeresalónpieces,pleas-
ant to listen to but otherwisemeaningless,he naturally
violated prevalent convention. This trespassing in the
shrine of “musical beauty” was promtly seized upon by
his contempoaries as another illustration of his musi-
cal uncouthness-of his lack of formal musical training.
Infact,suchpieces,astheGnome,orSamuelGoldenberg
and Schmuyle, or even Baba-Yaga’s Hut, were regarded
asWorksofunparalleledandunforgiveableaudacity .
Guide to listening:
Promenade:InthisbroadRussianmelodyMoussorgsky
portrays himself strolling through the exhibit. The ge-
nial tune reappears from time to time, skillfully varied
tofit theoccasion.
-The Gnome: Hartman’s picture shows a
dwarf,hobbling clumsily. There is something malev-
olent about him -and the music-as he drags himself
past us,glaring angrily out of the corner of his eye.
-The Old Castle: A troubadour sings a long drawn
out , haunting and melancholy song.
-Tuileries: Nurses and children in a joyous con-
fusión of voices.
-Bydlo: A peasant wagon drawn by oxen .
Wheels turn while the driver sings a rich folk
tune. This is the soul of Russia at its richest.